jueves, 13 de junio de 2013

SEÑOR PRESIDENTE DE MIGUEL ANGEL ASTURIAS





El Señor Presidente es una novela de Miguel Ángel Asturias (1899–1974), escritor y diplomático guatemalteco quien recibió elPremio Nobel de Literatura en 1967. La novela, considerada como un punto de referencia en la literatura de América Latina, explora la naturaleza de la dictadura y sus efectos en la sociedad. Asturias, es uno de los primeros en utilizar una técnica literaria que actualmente es conocida como realismo mágico. Siendo una de las obras más notables del género literario conocido como novela del dictadorEl Señor Presidente fue desarrollado a partir de un cuento que Asturias había escrito anteriormente para protestar contra la injusticia social, tras un devastador terremoto que sacudió la ciudad natal del autor.
Aunque no se identifica explícitamente a la sociedad guatemalteca de principios del siglo XX como escena del libro, el personaje titular de la novela fue inspirado por la presidencia de 1898-1920 de Manuel Estrada Cabrera. Asturias, comenzó a escribir la novela en la década de 1920 y la terminó en 1933, pero las estrictas políticas de censura de los gobiernos dictatoriales de Guatemala impidieron su publicación durante trece años. El personaje del presidente raramente aparece en la novela, pero Asturias crea un número de otros personajes para demostrar los terribles efectos de la dictadura. Su uso de imágenes de sueños, onomatopeya,símiles y la repetición de frases, combinada con una estructura discontinua que consiste en cambios abruptos de estilo y de punto de vista, surgen de influencias surrealistas y ultraístas. El estilo de El Señor Presidente influenció a una generación de autores latinoamericanos. Los temas de la novela de Asturias, tales como la incapacidad de distinguir entre la realidad y los sueños, el poder de la palabra escrita en las manos de las autoridades y la alienación producida por la tiranía, se centran en la experiencia de vivir bajo una dictadura.
La primera edición de la novela fue publicada en 1946 en México D.F. por la editorial Costa-Amic y rápidamente recibió criticas favorables. En 1967, Asturias recibió el Premio Nobel de Literatura por su obra completa. Este reconocimiento internacional fue celebrado en todo América Latina, y fue visto como un reconocimiento de la literatura de la región en su conjunto. Desde entonces, El Señor Presidente ha sido traducido en muchas idiomas y ha sido adaptado para el cine y el teatro.



La novela comienza en “El portal del señor”, donde los mendigos pasan la noche. Uno de los mendigos, el Pelele, está agotado después de haber sido continuamente acosado sobre su madre fallecida. Cuando el coronel José Parrales Sonriente, uno de los militares leales al presidente, se burla de él con la palabra "madre", el Pelele reacciona por instinto y asesina al coronel. Los mendigos son interrogados y torturados para obligarles a implicar el general retirado Eusebio Canales, anterior miembro del ejército del Presidente, y el abogado independiente Abel Carvajal, en el asesinato del coronel, ya que, según los hombres del presidente, no hay manera de que "un idiota sea responsable" sin embargo Mosco un vagabundo muere por decir que Pelele era el responsable.14 Mientras tanto, un delirante Pelele "escapó por las calles en tinieblas enloquecido bajo la acción de espantoso paroxismo".
Una rara visión del presidente, le muestra dando ordenes a Miguel Cara de Ángel, a veces referido como el "favorito" del presidente, para que ayude al General Canales de huir antes de que sea arrestado en la mañana por el asesinato del coronel José Parrales Sonriente. El presidente, que supuestamente orquestó las acusaciones para fines propios, quiere que Canales trate de escapar porque huir sería una confesión de culpabilidad.
En el Tus-Tep, una taberna local, Miguel Cara de Angel tiene un encuentro con Lucio Vásquez, un policía, y se anima a contar Vásquez que está secuestrando a Camila, la hija del General Canales, como "una treta para burlar la vigilancia de la autoridad".17 Afirma que está secuestrando a Camila para encubrir la verdad sobre la fuga de Canales. Más tarde, Vázquez se reúne con su amigo Genaro Rodas y al salir de un bar ve a Pelele. Al horror de Genaro Rodas, Vásquez le dispara al Pelele. La conclusión de esta escena es presenciada por Don Benjamín, un titiritero, cuyos "muñecos se aventuraron por los terrenos de la tragedia". Genaro Rodas regresa a su casa y discute el asesinato del Pelele con su esposa, Fedina de Rodas, la cuenta que la policía se prepara a detener a Canales por la mañana. Mientras tanto, Canales sale de la casa de Miguel Cara de Ángel, agotado y preocupado por tener que huir del país. Más tarde esa noche, Canales logra escapar mientras que la policía saquea su casa, y Miguel Cara de Ángel entra sigilosamente para llevar Camila a la taverna El Tus-Tep..

En la madrugada, Fedina de Rodas se apresura a la casa de Canales, para salvarle del arresto por el asesinato del coronel Sonriente. Ella no llega a tiempo y se encuentra con el Auditor, un asesor del presidente, quién la detiene como presunto cómplice en la fuga de Canales y la tortura con el fin de descubrir el paradero de Canales. Los soldados colocan cal en sus pechos antes de devolver su bebé, lo que provoca su muerte ya que se nega a alimentarse al "sentir el sabor acre de la cal".
Regresando al Tus-Tep, Miguel Cara de Ángel visita Camila. Trata de encontrar un hogar para Camila con sus tías y tíos, pero todos se niegan a alojarla por miedo de perder a sus amigos por ser asociado con "la hija de un enemigo del Señor Presidente".20 Se pone de manifiesto el carácter complejo de Miguel Cara de Ángel y su lucha entre sus deseos físicos para Camila y su deseo de convertirse en una persona mejor en un mundo dominado por el terror.
Camila cae enferma y un niño es enviado para informar a Miguel Cara de Ángel que su condición está empeorándose. Se viste rápidamente y corre al Tus-Tep para verla. Mientras tanto, Fedina de Rodas es finalmente liberada de cargos criminales por el Presidente, y el Auditor la vende a un prostíbulo. Cuando se descubre que sostiene a su bebé muerto en sus brazos, es colocada en un hospital. Miguel Cara de Ángel informa al Mayor Farfán, quien está al servicio del Presidente, que su vida está en peligro. Con el acto de salvar la vida un hombre en peligro, Cara de Ángel espera que "Dios, en cambio, tal vez le daba la vida de Camila,".El General Canales escapa en un pueblo y, con la asistencia de tres hermanas y un contrabandista, cruza la frontera del país, después de salvar a sus hermanas, matando a un médico que les agobiaba con el pago de una deuda absurda.

untos en una celda de la prisión, un estudiante, un sacristán y Abel Carvajal, hablan porque "el silencio da miedo" y por "miedo de la oscuridad". La esposa de Carvajal corre por toda la ciudad, visitando el Presidente y figuras influyentes como el Auditor, pidiendo la libertad de su marido porque queda a oscuras sobre lo que le sucedió. A Carvajal se le da la oportunidad de leer su inculpación, pero siendo incapaz de defenderse contra la evidencia falsificada, es condenado a muerte.
Miguel Cara de Ángel recibe el consejo de que si realmente ama a Camila, puede salvarla "si comete el sacramento del matrimonio", y los dos no tardan en casarse. Camila se está recuperando y luchando con las complejidades de su nuevo matrimonio. General Canales muere repentinamente en medio de sus planes para dirigir una revolución, cuando recibe un informe falso de que el Presidente hubiera sido el principal padrino de la boda de su hija.
El Presidente participa en una reelección, aclamado en un bar por sus partidarios serviles, mientras que Cara de Ángel es encargado de una misión diplomática internacional. Cara de Ángel y Camila comparten una despedida emocional. Al llegar al puerto, Cara de Ángel es interceptado por Mayor Farfán y detenido por orden del Presidente. Cara de Ángel es violentamente golpeado y encarcelado, y un impostor toma su lugar en la nave que sale del puerto. Camila, ahora embarazada, espera ansiosamente las cartas de su marido. Cuando pierde toda esperanza, Camila se traslada al campo junto con su hijo joven a quien llama Miguel. Cara de Ángel se convierte en un preso anónimo en la celda 17. Piensa constantemente en Camila, ya que la esperanza de volver a verla era "lo único y lo último que alentaba en él". Finalmente, muere con el corazón quebrado cuando se le engaña en creer que su esposa se convirtió en la amante del presidente.

El Portal del Cielo se encuentra en ruinas y los presos que fueron liberados son rápidamente sustituidos por otras almas desafortunadas. El titiritero, Don Benjamín, se ha reducido a la locura por el ambiente de terror al que fue sometido. Los lectores reciben otro vistazo más de la situación desesperante de la vida bajo una dictadura. El epílogo concluye con un tono quizá más optimista, que vislumbra a traves de la "voz de su madre diciendo el rosario" y termina con la Kyrie eleison, la convocatoria para que el "Señor tenga piedad".

El hecho de que nunca se nombra al Presidente, le da al personaje titular de la novela una dimensión mitológica en lugar de la personalidad de un determinado dictador guatemalteco.El académico Kevin Bauman señala que los lectores no tienen acceso a la mente del Presidente; más bien, su aparición es "continuamente re-evaluada, re-definida, y en última instancia, re-construida de acuerdo a su percepción por los demás, de manera semejante a la propia (re)visión novelística del régimen de Estrada Cabrera de Asturias". De acuerdo con el crítico literario Hughes Davies, el Presidente "representa la corrupción política, pero su presentación como una deidad maligna, adorado en términos que hacen eco de rituales religiosos, lo eleva a un plano mítico", y es "una imagen invertida de deidades cristianas tanto como mayas, ya que es la única fuente de la muerte".El dictador también es rodeado de un elemento de misterio, y aparentemente nadie sabe dónde está porque ocupa varias casas en las afueras de la ciudad. Es igualmente un misterio cuándo y cómo duerme. En la novela, abundan los rumores que duerme al lado del teléfono con un látigo en la mano, mientras que otros afirman que nunca duerme.15Como las apariciones del Presidente en la novela son poco frecuentes, la percepciones de los lectores se forman a través de otros personajes y episodios, a menudo de menor importancia. Como tal, según afirma el crítico literario Himelblau, "la novela no desarrolla la figura del Presidente como un personaje ficticio, no sigue el Presidente mediante una serie de acciones o complicaciones diegéticas que conducen a cambios o transformaciones psico-existenciales de su carácter.

Miguel Cara de Ángel es el protagonista complejo en la novela. Es presentado como el asesor confidencial del Presidente; hay muchas referencias a este personaje como el favorito del Presidente y está descrito en repetidas ocasiones como tan "bello y malo como Satán". A medida que avanza el argumento, los lectores pueden ver su lucha por permanecer leal al dictador frente a los actos cada vez más horrendos del régimen. Cara de Ángel se enfrenta al reto de conciliar su posición de poder en un pueblo aterrorizado, con su deseo de cumplir con un propósito moral más elevado. En palabras del crítico literario Richard Franklin, "lucha por afirmar su existencia absoluta y relacionar esto con si mismo".30 La intensidad lingüística de Cara de Ángel a menudo refleja su lucha moral interior:
'La bestia no se equivoca de una cifra en este libro de contabilidades sexuales,' fue pensando. Orinamos hijos en el cementerio. La trompeta del juicio... Bueno, no será trompeta. Una tijera de oro cortará ese chorro perenne de niños. Los hombres somos como las tripas de cerdo que el carnicero demonio rellena de carne picada para hacer chorizos. Y al sobreponerme a mí mismo para librar a Camila de mis intenciones, dejé una parte de mi ser sin relleno y por eso me siento vacío, intranquilo, colérico, enfermo, dado a la trampa. El hombre se rellena de mujer —carne picada— como una tripa de cerdo para estar contento. ¡Qué vulgaridad!

 El General Eusebio Canales (alias Chamarrita o Príncipe de la milicia) se vio obligado a exiliarse después de ser acusado del asesinato del coronel José Parrales Sonriente. Parece estar organizando una guerrilla para atacar el Presidente, pero muere de un corazón quebrado después de leer un falso informe de noticias que detalla la boda de su hija con Miguel Cara de Ángel, en la que presuntamente asistió el Presidente. El carácter del General se pone de relieve mientras está en el camino del exilio. El camino al exilio de Canales también permite conocer la desesperada situación financiera de las tres hermanas que están siendo aprovechadas por un médico que visitó a su madre enferma. Este episodio demuestra que la corrupción y la maldad no sólo existen en la ciudad capital, sino también en las aldeas rurales.

Camila, la hija del general Canales, es rescatada (un poco a regañadientes) por Miguel Cara de Ángel, cuando ninguno de sus familiares quiso alojarla tras la fuga de su padre. Finalmente, Cara de Ángel elija Camila sobre su antiguo maestro, el Presidente. Los dos se casan y ella da luz a su hijo, después de que Cara de Ángel había desaparecido. Camila y su hijo, al que llama Miguel, se trasladan al campo para escapar a la influencia del Presidente. Ella es la viva imagen de la adolescente a quién se ha negado incluso el más pequeño margen de libertad, como lo observa el crítico literario Callan: "Cuando se creía que Camila iba a morir, un sacerdote llegó para administrar el sacramento de la Penitencia. Sus faltas de niña se destacan por su contraste con el mal que pesa sobre la ciudad. De hecho, una de las cosas que menciona en su confesión no es pecado en absoluto: se fue a caballo a horcajadas, en la presencia de algunos indígenas.

El Pelele, también traducido como 'el idiota' por algunos críticos, sólo aparece en los primeros cuatro capítulos y otra vez al final del capítulo siete, pero cumple una función fundamental en la novela. El Pelele, que "dormido daba la impresión de estar muerto" y que "sin ver nada, sin oír nada, sin sentir nada" es fundamental para establecer el tono de la novela y para desencadenar los eventos. El crítico John Walker sostiene que con "la elección del idiota como representante de los inocentes, a-políticos, que sufren los abusos de un régimen totalitario [...], Asturias muestra cómo la dictadura corrompe la gente y destruye sus valores en la medida en que la compasión de un compañero en apuros deja de existir." De hecho, se hace evidente que la única felicidad que experimenta el Pelele es a través de la memoria de su madre muerta. A continuación Asturias muestra cómo El Pelele, una figura que ama su madre, "sufre a manos de aquellos que, tras mucho tiempo bajo el dominio de una figura de padre excesivamente agresivo, carecen de amor y compasión".Por otra parte, El Pelele es una herramienta que permite a los lectores a ver los efectos psicológicos de vivir bajo una dictadura, dominado por el terror. Su acto criminal parece desencadenar los acontecimientos posteriores de la novela y parece tener repercusiones en todos los personajes. También es importante que el único momento de total felicidad que el Pelele experimenta en la novela, se lleva a cabo mientras está en un estado de ensueño. Walker afirma que esto sirve para poner de relieve el duro y pesadillesco mundo de la realidad en la que es obligado a vivir.

La novela incluye una variedad de personajes secundarios que, en palabras de Richard Franklin, "andan a tientas por los medios para afirmar la validez de si mismo y para anclar esta individualidad en una pesadilla que constantemente se enfrenta con la nada negra". Estos personajes van desde el coronel José Parrales Sonriente, también conocido como el "hombre de la mulita", cuyo asesinato en el Portal del Cielo inicia la novela, a una variedad de mendigos, presos, funcionarios menores, parientes, aduladores, camareros y prostitutas. Algunos de ellos son figuras trágicas, como Fedina de Rodas, que los lectores ven torturada y luego vendida a un prostíbulo, mientras que todavía sostiene en sus brazos a su bebé muerto. Otros, sin embargo, ofrecen alivio cómico. A veces tienen nombres o apodos pintorescos o lúdicos, tales como "patahueca" (un mendigo), la "Lengua de vaca" (una mujer que pronuncia un discurso de alabanza al Presidente), o doña Venjamón, quién, junto a su esposo don Benjamín, el titiritero, cierra la novela con un lamento por la desaparición del Portal del Cielo.

Asturias escribió El Señor Presidente en primer lugar como respuesta a la dictadura de Manuel Estrada Cabrera. Sin embargo, porque Asturias pasó una década a escribir la novela, por el retraso en su publicación, y el hecho de que nunca nombra a su Presidente epónimo, muchos académicos señalaron que también podría ser tomado para aplicar al régimen posterior de Jorge Ubico. Por otra parte, desde su publicación, la novela había sido utilizada para criticar los regímenes dictatoriales en toda América Latina. En su examen de la naturaleza del poder dictatorial en general, ayudó a iniciar el nuevo género literario de la novela del dictador. En palabras del crítico literario Gerald Martin, El Señor Presidente es "la primera verdadera novela del dictador".


La novela del dictador es un género que se ha desarrollado como un vehículo utilizado por escritores latinoamericanos para criticar a la autoridad concentrada. El académico Jorge J. Barrueto, sostiene que El Señor Presidente ha sido aclamado como la personificación de la dictadura, "un fenómeno percibido como un rasgo natural e inherente a la región".43De acuerdo con García Calderón, el legado del colonialismo en América Latina a menudo ha llevado al surgimiento de una autoridad absoluta, que trata de contener el conflicto interno de una nación. Una vez al poder, el hombre a cargo a menudo busca el control total, a menudo modifica las constituciones, desmantelando las leyes que anteriormente impedían su reelección. Por ejemplo, en 1899 el general Manuel Estrada Cabrera modificó la Constitución de Guatemala en la que previamente se prohibió su reelección.44 Sin embargo, típicamente las novelas de dictador pretenden examinar la naturaleza abstracta de las figuras de autoridad y cuestionan la idea de la autoridad en general, en lugar de centrarse en el gobierno de un dictador en particular.

La obra de Asturias marca un cambio dramático en la escritura narrativa. Precursores, tales como Facundo (1845) de Domingo Sarmiento fueron juzgados por la medida en que lograron reflejar la realidad de forma adecuada.46 Con su realismo mágico estilizado, El Señor Presidente rompió este paradigma realista; representa una novela de vanguardia que sentó las bases para muchos otros autores para desarrollar lo que hoy es un género literario amplio y extenso.


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